Estoy llorando por ti...

Cuanto más cerca estoy de decírtelo, más te alejas... y siento que ya no voy a alacanzarte jamás... y me desespero. Entonces me invade tanta tristeza que quisiera que fueras mentira, una mentira en mi sueño mentiroso. Que no existieras. Que te vayas para siempre sin haber venido. Que me dejes en paz. Que me voy a volver loca sin ti, por ti. ¡Qué te amo tanto, tanto...! y no puedo acarciarte, ni besarte... sólo puedo amarte en silencio... en el más solitario de los silencios...
Cuanto más se acerca el momento de decírtelo, más me ignoras y más te alejas... y entonces no puedo entender que porqué tu eres el amor de mi vida, el único amor de mi única vida.
Hoy me has visto de lejos y a penas me has saludado. Me acerco a ti y tu te alejas. Me alejo y no te inmutas.
Te amo y no sólo no me amas, sino que no sabes que te amo.
¿Qué hago conmigo? Ahora mismo sólo soy llanto que mana a borbotones de una mujer enamorada. Yo soy esa mujer y yo soy ese llanto... Y tu... sin saberlo.




